La vida es incertidumbre y, por tanto, implica riesgos que pueden tener un impacto económico importante. Situaciones sobrevenidas pueden tener un impacto emocional, logístico, legal, etc., pero muy posiblemente traigan consigo un impacto económico que perjudique tus finanzas. 

Por eso elegir un buen seguro no es baladí y deberemos considerar siempre nuestras propias circunstancias (no las del vecino que sigue con su vida). 

En este artículo veremos cómo podemos diseñar un esquema que nos ayude a elegir los seguros que necesitamos. 

Un buen seguro no se elige por el producto, sino por el riesgo que protege 

En primer lugar, debemos pensar en los riesgos a los que estamos expuestos. Por supuesto, dependerán de nuestra situación personal. No es lo mismo una persona con cargas familiares que una persona que no tiene hijos y cuyos padres gozan de buena salud. 

De igual modo, no es lo mismo alguien que trabaja por cuenta ajena que quien tiene su propio negocio. Como puedes ver, hay tantas situaciones personales como personas. De ahí que el primer paso sea hacer un análisis de riesgos para que, una vez identificados, buscar los seguros que necesitamos.  

Ten en cuenta que un seguro no evita el problema, pero un seguro bien elegido ayudará a subsanar el impacto económico cuando el problema ocurra. 

Análisis de riesgos 

Para identificar los riesgos a los que estamos expuestos, primero debemos distinguir entre dos áreas: los riesgos que giran sobre nuestra vida y los riesgos que giran sobre nuestros bienes. 

  • Riesgos que giran sobre nuestra vida 

Como decíamos al principio, la vida es incertidumbre y esta incertidumbre puede tener consecuencias positivas y consecuencias negativas. El seguro nos debe servir para cubrir las consecuencias negativas. 

Estas consecuencias se pueden materializar en nuestra salud, en una pérdida de ingresos debido a una incapacidad o en una pérdida total de ingresos por fallecimiento prematuro, lo que implicaría dejar a nuestros seres queridos (por ejemplo, a nuestros hijos) sin sustento económico con el que puedan seguir desarrollando su vida.  

Riesgo Impacto económico Seguro asociado 
Enfermedad grave Gastos médicos elevados y posible pérdida de ingresos Seguro de salud 
Accidente Gastos médicos, pérdida temporal de ingresos Seguro de accidentes 
Incapacidad temporal Pérdida parcial de ingresos durante la baja Seguro de incapacidad / baja laboral 
Incapacidad permanente Pérdida total o muy significativa de ingresos Seguro de incapacidad permanente 
Fallecimiento prematuro Dependencia económica de terceros (familia) Seguro de vida 
Jubilación   
  • Riesgos que giran sobre nuestros bienes 

De igual modo, aparte de los riesgos que recaen sobre nuestra vida, también existen riesgos que giran sobre nuestros bienes: incendio o inundación de nuestra vivienda, avería de nuestro coche, un robo que podamos sufrir, etc. 

Estas situaciones implican una serie de daños materiales cuyos costes de reparación son elevados y para los que necesitaremos actuar rápidamente con el objetivo de solucionarlos a la mayor brevedad posible. 

Riesgo Impacto económico Seguro asociado 
Incendio en la vivienda Reparaciones elevadas o pérdida total del inmueble Seguro de hogar 
Daños por agua Costes de reparación en vivienda y bienes Seguro de hogar 
Robo o vandalismo Pérdida de bienes materiales Seguro de hogar 
Siniestro total de nuestro vehículo (coche, moto, etc.) Pérdida del valor del vehículo Seguro de automóvil 
  • Riesgos que giran sobre nuestro impacto en otras personas 

Por último, aunque no menos importante, nuestras acciones pueden tener impacto en el resto de las personas, bien sean de nuestro entorno o no, lo que en la jerga aseguradora se conoce como terceros

Los terceros son aquellas personas o empresas con las que interactuamos y sobre las que nuestras acciones pueden impactar. De nuevo, el problema surgirá cuando nuestras acciones les impacten negativamente. Es lo que denominamos responsabilidad civil. 

Riesgo Impacto económico Seguro que lo cubre 
Daños a terceros desde la vivienda Indemnizaciones a terceros Seguro de hogar (RC incluida) 
Daños personales a terceros Indemnizaciones elevadas Responsabilidad civil personal 
Daños materiales a terceros Reparaciones o compensaciones Responsabilidad civil 
Hijos o mascotas causan daños Responsabilidad económica del titular RC familiar 
Accidentes de tráfico Indemnizaciones y costes legales Seguro de automóvil (RC obligatoria) 
Reclamaciones legales Costes judiciales y defensa Defensa jurídica 

Cómo aplicarlo en la vida real 

Contratar seguros por precio o por recomendación sin entender qué riesgo cubren no es estar protegido. El error más común no es no tener seguros, sino tener seguros que no encajan con tus necesidades. Un seguro barato que no cubre el riesgo real no es ahorro, es una falsa tranquilidad. 

Para elegir los seguros que necesitamos, podemos usar el siguiente mapa de riesgos en el que vemos cuáles son los principales riesgos a los que estamos expuestos según nuestro momento vital. Estas situaciones no son todas excluyentes entre sí, por lo que te puedes sentir identificado con varias. 

Etapa de la vida Riesgos prioritarios Seguros más relevantes 
Joven sin cargas familiares Accidente, enfermedad, responsabilidad civil Seguro de salud, seguro de accidentes, RC personal 
Joven con ingresos estables Incapacidad temporal, pérdida de ingresos Seguro de incapacidad / baja laboral, salud 
Pareja sin hijos Incapacidad, fallecimiento prematuro, patrimonio compartido Vida riesgo básico, salud, hogar 
Familia con hijos Fallecimiento, incapacidad permanente, responsabilidad civil Seguro de vida riesgo, incapacidad, hogar (RC), salud 
Autónomo / profesional independiente Baja laboral, enfermedad, responsabilidad civil profesional Incapacidad / baja laboral, salud, RC profesional 
Propietario de vivienda Daños patrimoniales, responsabilidad civil Seguro de hogar completo 
Patrimonio consolidado Protección del patrimonio y riesgos legales Hogar ampliado, RC elevada, defensa jurídica 
Etapa de madurez / pre-jubilación Salud, dependencia, estabilidad económica Seguro de salud, dependencia, vida ajustado 
Jubilación Salud, dependencia, patrimonio Salud, dependencia, hogar 

En resumen, primero debemos identificar qué necesidades necesitamos cubrir y, por tanto, a qué riesgos estamos expuestos, para después contratar aquellos seguros que se ajusten realmente a nuestra situación personal. Y si además haces este ejercicio como una parte fundamental de tu planificación financiera, ganarás mucha tranquilidad. 

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